ARRAIGO vs DESARRAIGO
El día que tuve que dejar Xalapa, me sentí muy triste, abandonada, separada del lugar que he conocido desde niña y de las personas que amo, lloré, y anhelaba volver cada instante en que estaba lejos, recordaba el clima, el olor de cada lugar, el color, los sonidos, las personas, el cómo me transportaba en la línea de autobuses entre Xalapa-Coatepec, las localidades por donde pasaba, todo eso generaba en mí una enorme nostalgia...
El cambio que experimenté cuando comencé a vivir en el Distrito Federal, fue impactante, era llegar a la gran ciudad, con un movimiento constante, cambiaba de empleo y de residencia todo en un solo fin de semana, llegaba a un lugar extraño, ajeno, desconocido y al cual honestamente tenía mucho miedo, no sabía cómo iba a ser mi recibimiento en este nuevo lugar y me sentí justo en medio de una gran desolación, sin amigos, ni familia estaba en completo desarraigo, separada del lugar donde me había criado, lejos de todos mis afectos. La primera semana fue brutal, deseaba regresar a casa cada día, el arrojar la toalla y decir muchas gracias pero esto no es para mí, yo soy pueblerina...
Pero hace aproximadamente 15 días me di cuenta de algo, después de vivir 11 meses en el Distrito Federal, éste se había vuelto parte de mí, había logrado arraigarme y generar lazos de afecto con personas nuevas, de las cuales al despedirme para irme de vacaciones, me sentí exactamente igual que cuando salí de Xalapa, como si ahora el lugar donde nací se convirtiera en lo ajeno... Sólo me bastó abrazar a dos personas a las cuales les tengo un aprecio muy especial para comenzar a llorar, con mucho sentimiento, como si yo no fuera a regresar, me costó mucho trabajo desprenderme de ellos, pensar en no verlos me causó tristeza...
Es extraño el desarraigo, ¿en verdad será como lo dice la definición del diccionario?, a menos para mí ha sido todo un encuentro y desencuentro de sentimientos, se que en el Distrito Federal no fue enterrado mi ombligo, pero creo que parte de mi corazón ya se encuentra en esta gran ciudad, con su tráfico, smog, luces, ruido, pero sobre todo encontré a unos excelentes amigos, que cuando los he necesitado han estado ahí para mí, y yo para ellos.
Arraigo o desarraigo, se que siempre experimentaré ambos sentimientos por Xalapa y el Distrito Federal, pues en ambos tengo vínculos poderosos para estar y permanecer... desconozco si algún día tendré que decidirme por alguno de los dos... y si es así ¿tendré el valor para hacerlo?



la-bruja-del-ojuelo dijo
Físicamente solamente se está en ese lugar. En el que estás. Y siempre hay un sentimiento de ida y vuelta sobre aquél que no estás... ocurre como con el tiempo que una vez que se ha ido nunca volverá, salvo en el pensamiento, por eso hay que agarrarse.... al que llega, porque se va.
Se fue el año viejo.... ¡Feliz 2011!
4 Enero 2011 | 06:14 AM