Antes de comenzar este poema, debo decir que es una delicia poder regresar a escribir, a dedicar un rato para plasmar todo aquello que alegra o agobia mi corazón, he experimentado tantas sensaciones encontradas estos días que mi confusión era suprema y no sabía por donde empezar... Pero poco a poco fui perdiendo el miedo a la pluma y al papel, para iniciar una nueva historia... un abrazo a todos.

Déjame robarle minutos al destino,
voy a demostrarle que no es un desatino,
que amarte no esta prohibido,
pues tiene matices de divino.

Por qué me invade la nostalgia,
tus despedidas son muy largas.
y yo paso noches amargas,
detestando tu distancia,
que las horas son eternas,
y tus llamadas muy escasas.

Si mis ojos no te miran
me lleno de desesperanza,
si mis labios no te besan,
se enmudecen y desangran.

Eres mi alegría y mi tristeza
eres el dolor y bálsamo de mi alma
eres mi sueño y mi entereza,
eres lo que mi corazón más ama.

Duele tenerte y no tenerte,
duele estar enamorada, para después perderte,
duele saber que el amor no basta,
para a mi lado retenerte,
aunque te amo con el alma.