Algunos autores optaron por darle un papel de peso al personaje animal, ya sea como compañeros o como guías en alguna aventura, estos seres no pasaron desapercibidos para nosotros y guardan algún lugar en el recuerdo.

El Conejo Blanco
Quién puede olvidar a este simpático personaje de Lewis Carrol que llevó a Alicia al País de las Maravillas, donde le mostró todas las personalidades que existían en ese fantástico lugar. La personalidad del Conejo Blanco fue definida y mejor conocida por los niños gracias a Disney con la película de dibujos animados que llevó el mismo nombre.

El Caballo Rocinante
Que hubiese sido de Don Quijote sin su fiel Rocinante que lo llevaba por todas partes, donde enfrentó batallas con los molinos viento en su locura y su gran amor por Dulcinea del Toboso. El buen Rocinante también es parte de esta aventura.

El burrito Platero
Creo que todos aquellos que pasamos por la primaria en algún momento tuvimos que leer ese libro de nombre Platero y Yo, la historia de un niño y su burrito, escrito en prosa poética, donde el principal protagonista es el tierno borriquito.

El cuervo
Inolvidable aquella frase de “jamás” que menciona el cuervo en aquella poesía de Edgar Allan Poe, donde la pequeña ave interrumpe los pensamientos del autor y comienza una irónica charla entre ellos, donde el escritor queda aterrado y transtornado ante la constante respuesta de: “jamás”